Dependencia y control

Cuentas compartidas y contraseñas críticas: pequeñas costumbres que luego bloquean a la empresa

Compartir una cuenta o dejar claves sensibles en manos de una sola persona parece práctico hasta que hay un cambio de rol, una incidencia o una salida. Ordenar esto no es burocracia: es continuidad operativa básica.

Qué suele pasar

Señales de dependencia poco sana

  • Una sola persona guarda accesos a correo, dominios, hosting o copias
  • Varios usuarios entran con la misma cuenta sin trazabilidad
  • Nadie sabe con certeza dónde están todas las claves críticas
  • Las contraseñas cambian tarde, mal o solo cuando ya hay un problema
Qué conviene hacer

Una base mínima y realista

  • Reducir cuentas compartidas cuando sea posible
  • Documentar qué cuentas críticas existen y para qué sirven
  • Definir responsables internos y criterio de acceso
  • Proteger servicios sensibles con MFA
  • Revisar terceros con acceso a claves o paneles
  • Tener un proceso simple para cambio y revocación